jueves, 23 de octubre de 2008

la Inteligencia militar

- El ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante (r) Jorge Montoya, ha dicho en RPP varias cosas normales, que no sorprenden.

- Ha dicho que Sendero Luminoso ha empezado a utilizar las antiguas estrategias de envolver a los militares en temas de violación a los derechos humanos en la zona del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).

- Tal dicho, por cierto, puede tener su grado de verdad, pues los senderistas no son mudos ni tontos, y deben tener sus estrategias de desinformación (otra cosa es que este Almirante y sus similares quieran que creamos que TODO se trata de desinformación).

- El Almirante ha reiterado el argumento infalible: nosotros ponemos el pecho (no lo ponen ellos, lo ponen soldaditos de Satipo, pobres extremos entre los que quizá haya hasta menores de edad), nos enfrentamos a la violencia terrorista, usamos la violencia legítima para defender la democracia que se comen otros, luego vienen las ONG de derechos Humanos y nos acusan de crminales. Esas ONG o son aliados de los subversivos, o son tontos útiles.

- Como se ve, nada nuevo.

- Pero lo que sí ha sido una novedad y un aporte a los anales de la inteligencia militar, no solo nacional sino global es esto, y cito: "... los miliares tienen una vocación de servicio permanente, así como respeto a los derechos humanos (...) si no se respetara la vida de la población, sería fácil para las FF.AA. bombardear la zona en donde Sendero tiene presencia militar..."

- Correcto. Allí está la prueba de su integridad. No bombardean a mansalva toda la selva. ¡Pudiendo hacerlo, ah!
- Lo interesante es que la advertencia queda hecha. Para las Fuerzas Armadas sería fácil arrasarnos con napal si se les quitara lo respetuosos.

- Un día -que dios quiera no llegue jamás- los almirantes y generales podrían amanecer menos demócratas o podrían evaluar que la cosa se ha puesto demasiado bravay... entonces, a los sótanos y bajo los puentes, como la Londres de sangre, sudor y lágrimas.

- Aunque a decir verdad, esto tampoco es una novedad. Solo hay que mirar el siglo XX y XXI agujerado por bombas para comprobarlo.

2 comentarios:

  1. No cabe duda, una joda es esto. Muy cierto ese dicho más bruto que un cachaco.

    Y lo que mencionas es cierto, los soldados que ponen el pecho son chiquillos de satipo -léase pueblo-, los senderistas que ponen el pecho son de Satipo, Apurímac o de Huamanga -léase pueblo-, los que van a dar la cara por las ONGs, son gente como tú o como yo -léase pueblo, nuevamente-. Entonces, ¿a qué viene tanta bravata? ¿A qué tanta jactancia de fuerza o de 'bondad'?

    Ese almirante es un comechado, un holgazán de aquellos (de izquierda o derecha o del centro) que mueven las fichas -léase pueblo- a su antojo, como si la vida fuera un juego y el HUallaga un escaque de mierda más.

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  2. Es curioso que las Fuerzas Armadas, que no le han ganado ni una escaramuza a ningún país que no sea Ecuador, se hagan los gallitos cada vez que se trata de combatir a los "enemigos internos" (que, cuando no existen, los inventan). Bueno, si no descuartizan a medio Perú pudiendo hacerlo, Dios les premiará la bondad.

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