lunes, 27 de julio de 2009

Pequeño vals vienés - Lorca - Cohen - Lorca

Incluido en Poeta en Nueva York, IX: Huida de Nueva York. Dos valses hacia la civilización, Federico García Lorca Lorca escribió estos poemas entre 1929 y 1930.



Leonard Cohen compuso su bella versión del poema, y la musica para ésta, en 1986. Dos años después la incluyó en su album I'm your man, agregándo mayor presencia del violin y la segunda voz femenina, tan característica en los mejores de sus temas.

Ya como canción de Cohen, Take this waltz, retornó a España y ha sido cantada por innumerables intérpretes. Las versiones de Ana Belén y Enrique Morente son las me gustan más. La de Morente imagino, habría alegrado mucho a Federico.

Pero los españoles cantan la música de Cohen, aunque con la letra original de Lorca. Y calza, como brillo a la mirada.



Pequeño Vals vienés
Federico García Lorca

En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.

¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.


Take this waltz
Leonard Cohen

Now in Vienna there's ten pretty women
There's a shoulder where Death comes to cry
There's a lobby with nine hundred windows
There's a tree where the doves go to die
There's a piece that was torn from the morning
And it hangs in the Gallery of Frost

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take this waltz with the clamp on its jaws

Oh I want you, I want you, I want you
On a chair with a dead magazine
In the cave at the tip of the lily
In some hallways where love's never been
On a bed where the moon has been sweating
In a cry filled with footsteps and sand

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take its broken waist in your hand

This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
With its very own breath of brandy and Death
Dragging its tail in the sea

There's a concert hall in Vienna
Where your mouth had a thousand reviews
There's a bar where the boys have stopped talking
They've been sentenced to death by the blues
Ah, but who is it climbs to your picture
With a garland of freshly cut tears?

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
Take this waltz it's been dying for years

There's an attic where children are playing
Where I've got to lie down with you soon
In a dream of Hungarian lanterns
In the mist of some sweet afternoon
And I'll see what you've chained to your sorrow
All your sheep and your lilies of snow

Ay, Ay, Ay, Ay
Take this waltz, take this waltz
With its "I'll never forget you, you know!"

This waltz, this waltz, this waltz, this waltz ...

And I'll dance with you in Vienna
I'll be wearing a river's disguise
The hyacinth wild on my shoulder,
My mouth on the dew of your thighs
And I'll bury my soul in a scrapbook,
With the photographs there, and the moss
And I'll yield to the flood of your beauty
My cheap violin and my cross
And you'll carry me down on your dancing
To the pools that you lift on your wrist
Oh my love, Oh my love
Take this waltz, take this waltz
It's yours now. It's all that there is


Tiempo despues Cohen puso a su hija por nombre Lorca. Y su hijo, Adam, también artista, canta temas de su padre, entre esos, Take this Waltz. Y en inglés lo canta con la letra de Leonard y en español lo canta con la letra de Federico.

domingo, 12 de julio de 2009

kkk



Las uñas

Estas uñas terminarán por enloquecerme.
Las corto y vuelven a crecer —especialmente ahora
en primavera no se soportan—
Dicen: uñas largas, viajes largos.
No quiero viajes. Quiero saber
dónde me encuentro ahora.

Crecen continuamente, llenan la habitación
se aprietan en las puertas, me molestan para comer
en el toilette, en la calle.
Pero lo más importante es que no puedo
abrazarte. Apenas voy a tocarte
se enroscan en tu cuerpo y te hacen sangrar.

Las pongo en los bolsillos
desgarran el pantalón
vuelven a aparecer.

Ahora me dirán: ¿El mundo se derrumba
y nosotros hablamos de uñas?

Aquí están otra vez, crecen como las noches.
Pienso cortar mis manos para quedarme tranquilo.

Pero seguro que crecerán en mi espalda —hallarán una salida-
Lo más importante sin embargo es que no puedo abrazarte.

Yanis Kondós



La ciudad

Dijiste: "Iré a otra tierra, iré a otro mar.
Debe existir una ciudad mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es aquí una condena,
y mi corazón —como un muerto— está sepultado.
¿Hasta cuándo mi espíritu permanecerá en este marasmo?
Donde vuelvo mis ojos, donde miro
veo las negras ruinas de mi vida, aquí
donde tantos años pasé y arruiné y perdí".

No hallarás sitios nuevos, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Darás vuelta por las mismas
calles. Envejecerás en los mismos barrios,
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otra parte —no lo esperesno
hay barco para ti, no hay camino.
Al arruinar tu vida aquí, en este pequeño rincón,
en toda la tierra la arruinaste.

Constantino Kavafis



Posteridad

La naturaleza infinita necesita nuestra muerte
y la piden las bocas purpúreas de las flores.
Si vuelve la primavera, otra vez nos dejará,
y después ya no seremos ni sombras de las sombras.

La brillante luz del sol espera nuestra muerte.
Todavía veremos un crepúsculo triunfal
y después abandonaremos las noches de abril
para marcharnos a los reinos oscuros del más allá.

Acaso queden detrás nuestro los versos,
diez versos solamente acaso queden,
como las palomas que sueltan los náufragos al acaso
y dejan su mensaje cuando ya es tarde.

Kostas Karyotakis