domingo, 4 de marzo de 2012



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La envidia cómo mueve mi mundo. Desde que escuché cantar a Salgueiro no vivo en paz (decir esto es en realidad exagerado, pero es mejor decirlo así para no perder el tiempo buscando las palabras exactas). Lo cierto es que intento mejorar mi técnica. Primero lo hice llevando clases, luego, sin mucho tiempo y plata para invertir, practicando de modo artesanal en el hogar. Algo debo haber mejorado, pues mis hermanos se quejan menos de mis ensayos. Pero no soy tan tonto. Sé que jamás cantaré así. No es sólo practicar, es talento. No por mucho practicar con ecuaciones descubres la teoría de la relatividad. 


Pero como la envidia es poderosa y creativa, ha buscado modos de desplazar mi frustración. Debo cantar como Salgueiro o aproximarme a ese nivel, al hacer cosas al alcance de mis fuerzas. Últimamente me concentro mucho en caminar. Caminar bien, con estilo, derecho, sin empujar a nadie, fluyendo por las veredas como una nota fluye del diafragma a los labios del luso. Quise hacer lo mismo con el respirar. Pero es más difícil. Mientras más me concentro en respirar peor me sale. Y me asfixio. Más de lo que ya es común que me asfixie desde mi niñez.

Pero no importa, no todo tiene que salir bien. Como proyecto tengo lo de saludar. Ya lo estoy planificando. Dentro de un tiempo, seré un gran saludador, con todos los registros del saludo social y comercial dominados. Por ahora debo caminar, perfeccionarme, hasta que mis cien pasos hasta la panadería sean una analogía modesta del magnífico falsete del final de “Lagrima”.

Y quizá un día alguien muy sensible, un alter ego improbable, comente al verme pasar con mi bolsa de plaza vea: ése pata cuando camina canta un bello fado.


2 comentarios:

  1. #Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
    Con el tumbao que tienen los guapos al caminar
    Las manos siempre en los bolsillos de su gabán
    Pa'que no sepan en cual de ellas lleva el puñal#

    Siempre me obsesionó ese estribillo, como era el guapo? decía yo. Forzaba acaso frente al espejo un caminar "chevere"?, la tele no ayudó, la radio menos. Acaso tenía que agarrar calle para asimilarlo?.

    Hoy camino como sea, pero no deja de llamarme la atención el vaivén de muchas personas. Supongo que ellos habrán practicado interminablemente o será acaso que se han formado en la escuela del "pachuco" de barrio, el men, el "charly", aquel que les infirió estos dones a cambio de un cigarrillo cualquiera?.

    Pero a veces me levanto más realista: Con eso se nace o no se nace, no le des más vueltas.

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  2. No te dejes vencer por el realismo. A ser guapo como Pedrito Navaja se aprende lateando. Pero que sea sin gabán.

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