lunes, 10 de junio de 2013

Madiba

Mandela logró hacer de su lucha en un país ajeno, un punto de referencia cultural. Por su experiencia, porque él existe, sabemos que es posible la libertad, aún en las peores condiciones. Que se puede resistir y en ese proceso, cambiar, evadiendo la tentación del rencor, la revancha o la excusa del fracaso, la excusa del débil. Que no hay que ser un santo para decir paz, que un hombre común también la dice, y le sale mal, y sobre sus espaldas no dejarán de haber culpas y dolores.

El orden de las cosas es como vivir sin tener mucha consciencia, presintiendo que en algún lugar hay una foto que guarda la memoria de tu familia. Nunca la ves. Parece no tener ningún valor. Pero si alguna vez es destruida, si cuando al fin la buscas, ha desaparecido, algo se quiebra. Era un soporte callado de tu mundo. 

Eso es Mandela en su casa. Dios bendiga a Nelson. Bendiga a África. Y de paso, nos bendiga.

 

Nkosi, sikelel' iAfrika
Malupakam'upondo lwayo
Yiva imitandazo yetu
Usisikelele.
Yihla Moya, Yihla Moya,
Yihla Moya Oyingcwele

Dios bendiga a África.
Bendice a sus líderes.
Sabiduría, unidad y paz
son nuestros lemas:
¡África y su gente!

Señor, bendice a África
Que su cuerno suba más y más
Escucha nuestra oración y bendícenos.