jueves, 2 de octubre de 2014

Espejo



Espejo

desde su rostro que se esparce por el suelo
ella me dice: bésame
pero no encuentro sus labios
solo puedo ver
su cuerpo ocupando el suelo
flores de carne que se deshojan   
sangre que se hace arena y luego mar
ella me mira desde muchos lados
y me insiste: bésame
bésame que me disperso en la cosas pequeñas
bésame que ya casi no soy yo pero te extraño
pero su boca está en todos lados repartida
y no puedo besar el mundo entero
aunque sé que es justamente el mundo entero
lo que queda de ella
busco mi propio rostro no sé
si sigue en su lugar
ha ardido tantas horas que temo
que quede de mí solo mi huella
y ella ya no me reconozca
me cuesta permanecer de pie
y hace frío y pienso:
pocas cosas más claras que una mujer  
a la que su piel ya no pudo contener
y se esparce y quisiera besarla
quisiera comer la tierra de este pueblo para sentir
su sabor cuando me decía buena noches
pero este barro que tiene ojos y dientes
es un entrevero que no es solo ella
que es una comunidad que se ha deshecho
cierro los ojos y aún me susurra 
quizá desde las moscas que poco a poco
van siendo su labios prestados:
bésame

trago el suelo
y la acaricio
pero no hay alguien para vernos
no seremos llevados en la memoria de nadie

y ya no la oigo más